Tacita Dean: tiempo, imagen y transformación
Expulsion from Paradise (2021) es el título de un fotograbado de Tacita Dean (Canterbury, 1965). Está inspirado en un fresco de Masaccio, La expulsión de Adán y Eva del Paraíso, una de las obras que más han marcado a la artista británica. Tenía 17 años cuando viajó a Florencia, con el único objetivo de ver la pintura. Iba a ser su primer encuentro con el arte descubierto originalmente en un libro. Pero la capilla Brancacci, dentro la iglesia Santa María del Carmine, estaba cubierta de andamios y tapada. Agachada bajo una lona azul, la joven pudo distinguir a Adán y Eva. Arrancadas de su contexto, las figuras aparecían “recortadas, emblemáticas y autosuficientes”. Desde entonces las ha dibujado una y otra vez. Primero sus pies, solos. Luego enteras, sobre un fondo negro, con tiza; un material utilizado, hasta hace poco, por todos los niños, que se ha convertido en la principal herramienta de esta artista. Con tiza dibuja y borra y escribe anotaciones. Para hacernos pensar en la fragilidad del ser humano, en lo que significa estar vivo, en la memoria y en el tiempo, y en la materialidad de la imágenes, mediante la simplicidad y la gracia de un único movimiento de la mano.