¿Se romperán las costuras de la Bolsa?
Hay momentos en la historia financiera en los que la euforia y la prudencia comparten mesa sin hablarse. Este es uno de ellos. Los grandes índices bursátiles encadenan máximos históricos impulsados por la revolución de la inteligencia artificial (IA) con una intensidad no vista desde la burbuja tecnológica de finales de los noventa. Al mismo tiempo, los Estados que deberían actuar de ancla en caso de tormenta navegan con niveles de deuda soberana sin precedentes en tiempos de paz. La combinación de ambos fenómenos configura un cóctel cuya potencia conviene examinar sin alarmismos, pero también sin complacencia.