Psoriasis y dermatitis atópica, más allá del miedo al espejo

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, y también uno de los más visibles, de forma que las enfermedades que la afectan quedan expuestas a los ojos propios y ajenos. En el caso de la dermatitis atópica y de la psoriasis, esta visibilidad a menudo hace que socialmente se banalice la gravedad de su impacto. “Se asocian a algo meramente estético, cuando lo cierto es que son patologías crónicas inflamatorias que, cuando no están bien controladas, afectan a numerosos ámbitos y pueden tener un profundo impacto físico y emocional en la vida de quienes las sufren”, explica el doctor Ricardo Ruiz-Villaverde, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital San Cecilio de Granada.