La guerra ‘criptobro’ ha empezado (y EE UU la va ganando)
Cuando Christine Lagarde intervino en una conferencia de bancos centrales a finales del año pasado, su frustración era evidente. Europa llevaba años debatiendo sobre el lanzamiento del euro digital, pero el proyecto aún estaba lejos de ser una realidad. El progreso era tan lento que probablemente su mandato de ocho años terminaría antes de que viera la luz. “Esto es demasiado tiempo”, dijo. “No queremos quedarnos atrás”. En los meses transcurridos desde entonces, la sensación de urgencia ha aumentado entre los funcionarios europeos. Pero dado que la primera emisión de una moneda digital de banco central no se prevé hasta 2029, y que siguen surgiendo retrasos, también han crecido los temores de que el bloque comunitario ya se haya quedado rezagado en la carrera por dominar el dinero del futuro.