Malestar en las aulas
Un malestar profundo ha aflorado en los últimos meses en el sector de la enseñanza en España, y estos días se expresa con particular intensidad en Cataluña, Valencia, Aragón y Madrid, con movilizaciones y huelgas que van a más y que los poderes públicos no pueden ignorar. Las causas vienen de lejos y ya están provocando un deterioro visible del clima educativo. En cada territorio, los convocantes añaden acentos propios a la reivindicación. La movilización catalana, por ejemplo, se ha planteado en parte como un pulso político entre el sindicato mayoritario USTEC y la Generalitat, y ha incluido 17 paros en dos meses, y un acuerdo con CC OO y UGT que la comunidad educativa consideró insuficiente. Pero el malestar es real y generalizado, y tiene una doble explicación: la fuerte pérdida de poder adquisitivo de los enseñantes, y el acelerado empeoramiento de las condiciones de trabajo en el aula.