‘Cartas a Teresa (1948-1984)’: un dietario crepuscular sobre el exilio y la pérdida de la amada
¡Qué formidable epistológrafo fue Jorge Guillén! Y no por cantidad —“en estas últimas horas he escrito treinta cartas”, escribe en una de junio de 1951 contenida en este volumen—, sino por calidad, tanto de estilo como de contenido. Las diversas series de su correspondencia que han visto la luz lo atestiguan: la cruzada entre Guillén y Pedro Salinas, en ejemplar edición de Andrés Soria Olmedo; su fundamental carteggio con Américo Castro, y su correspondencia con el profesor italiano Oreste Macrí, admirablemente presentada por Laura Dolfi, entre otras, dan cuenta del opus epistolarum que constituye una importante dimensión de la escritura guilleniana, en adición a su primordial obra poética y su estimable obra ensayística.
