‘Un gran señor’, de Nina Bouraoui: la pérdida como amputación
Hay algo en la etiqueta autoficción que empuja a algunos de sus grandes exponentes a huir de ella o, al menos, matizarla. Annie Ernaux prefiere el término “autosociobiografía”; Nina Bouraoui, que empezó publicando en Gallimard hace tres décadas, la considera una forma de cárcel pese a haber cultivado ella también, además de la narrativa pura —si es que eso es posible—, la difusa frontera que la separa de la autobiografía. Dejémoslo en que ambas se han consagrado a lo testimonial, donde parecen haber encontrado un yacimiento que han sabido explotar con éxito y creces.
