La medida del asco
Hay veces que uno lee una resolución judicial y, observando los hechos explicitados, lo único que puede sentirse es repugnancia y profunda vergüenza. Es lo que le sucede a cualquier persona con mentalidad democrática leyendo la sentencia de condena de José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama. Y, pese a la contundencia de lo que acabo de decir, ni siquiera sé si he hecho auténtica justicia en el orden en la cita de los tres condenados.