La diáspora iraní protesta en Los Ángeles en el debut de su “no selección”: “Mis verdaderos futbolistas están en la cárcel”
Para unos, una sensación agridulce. Para otros, una falta de identificación, un claro “ese no es mi equipo”. Pero en general, para el alrededor de 200 iraníes congregados a las puertas del estadio de Los Ángeles en la tarde del debut de su selección nacional (o su no selección, para la mayoría de ellos), esta era una oportunidad para hacerse escuchar, para demostrar su disgusto con el régimen y, para algunos, su enfado, también, con Donald Trump. Al menos para intentar hacerle llegar al presidente de Estados Unidos sus súplicas para que acabe definitivamente con los mandatarios en el poder y para que no negocie con ellos, como hacían ver cargados de banderas, con las caras pintadas y con carteles que mostraban los rostros de algunos de sus conciudadanos muertos.