‘Elipsis y otras sombras’, de Xosé Luis Méndez Ferrín: los cuentos del guerrillero
A menudo se encarece la habilidad de un determinado autor para navegar con soltura entre las aguas de la poesía y las de la narrativa, como si unas fuesen dulces y las otras saladas. Pero, como parece decirnos una y otra vez Xosé Luis Méndez Ferrín, todos los mares son de agua. Y es así como, desde aquella primera “Carta a unha muller futura” de su debut Voce na néboa (1957) hasta la deliciosa epístola, de mujer a hombre, que culmina este Elipsis y otras sombras, lo fundamental en el escritor Ferrín es el fraseo, ese modo inaudito de atacar las líneas del texto para hacerlas respirar rítmicamente, a menudo en períodos largos. Una cualidad que acaso toma de su admirado Otero Pedrayo y que, con muy distinta música de fondo (párrafos en mordente, cortados a cuchillo) fue también explorada por sus coetáneos, los poetas y narradores de la generación beat.
