Retratos de familia
En un verano en la ciudad de Biarritz, siendo todavía un niño, a Emmanuel Carrère se le diagnosticó un soplo en el corazón que lo obligó a mantener reposo, durante algunas semanas, en un chaise longue. Mientras tanto, sus hermanas gozaban de los pasatiempos estivales fuera de casa y su padre jugaba al tenis en el club. Su madre —ya entonces una meticulosa intelectual que, con los años, se convertiría en una célebre historiadora de la Unión Soviética—, ante los días inactivos que se abrían por delante, encargó a la librería local dos ejemplares de El idiota, de Dostoievski. Así, ambos podrían sambullirse en esa obra capital del escritor ruso de manera simultánea: “dos ejemplares de El idiota; dos ejemplares en dos volúmenes, en edición de bolsillo, para que pudiéramos leerlo al mismo tiempo. A medida que avanzábamos, me iba explicando las claves de la novela”. Al igual que en esa escena de lectura, el centro de Koljós es la relación de un hijo y una madre —y de ambos con Rusia—. Aquel es un vínculo atravesado por un amor entrañable y tierno hasta la muerte de ella, ocurrida en agosto de 2023, pero no exenta de dolores, peleas y discusiones entre estas dos personalidades fuertísimas e indomables.