Ejercicio contra el cáncer: un valor olvidado en el tratamiento y la recuperación
El sedentarismo es una epidemia silenciosa que afecta a millones de personas en todo el mundo y los pacientes oncológicos no son una excepción. Las estadísticas son realmente alarmantes: el 25% de las personas adultas no cumple con las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (150 min a la semana). Sin embargo, las cifras son aún más desalentadoras en el caso de las personas supervivientes de cáncer, ya que el 73% no cumple con esas recomendaciones mínimas. Estudios recientes han demostrado que decenas de miles de nuevos casos de cáncer podrían evitarse cada año si más personas alcanzaran al menos las recomendaciones mínimas de actividad física. El ejercicio físico no solo es una herramienta preventiva, sino un gran aliado para los pacientes que están atravesando o han superado el tratamiento contra el cáncer. Si es así, ¿por qué sigue siendo la gran excepción en la lucha contra estas enfermedades? Es hora de cambiar esta realidad, de darle al ejercicio físico el lugar que merece y de aprovechar todo su potencial para cambiar vidas.