Atrapados en una crisis a cámara lenta hacia la estanflación
El mundo ha entrado con la guerra de Oriente Próximo en una desaceleración económica que se encamina a cámara lenta hacia una crisis económica y que tiene todas las papeletas para desembocar en una peligrosa estanflación. Cerca de tres meses de conflicto han sido suficientes para inyectar un salto en la inflación, endurecer la financiación en los mercados y revisar a la baja las previsiones de crecimiento, aunque en ningún caso de una manera tan alarmante que provoque una recesión. Pero el punto muerto en el que están tanto el conflicto político y militar como las soluciones de cirugía que corrijan los desequilibrios que ha provocado amenazan con prolongar el estancamiento y la inflación.