Arbaso, un hotel en el centro de San Sebastián para adentrarse en la cultura vasca a través de los detalles
El Hotel Arbaso se presenta a sí mismo como el alojamiento ideal para los amantes del diseño y la arquitectura que se hospeden unos días en San Sebastián, pero no hace falta serlo para notar su embeleso. Uno puede entrar sin sentirse especialmente amante de estas artes y convertirse en ello dentro. Son detalles. Algunos vienen de serie, como que este alojamiento esté ubicado en un edificio más que centenario ―construido en 1917― que franquea la catedral neogótica del Buen Pastor, con la consiguiente sensación de nobleza que provoca si uno es afortunado y sus ventanas dan a este edificio religioso, el más grande de toda Gipuzkoa. Otros han sido minuciosamente pensados, perfectamente hilados para que todo encaje, para transmitir a los huéspedes una reconfortante armonía que entra por la vista, el tacto y hasta el olfato. “Sí, hemos desarrollado un aroma propio”, confirma orgullosa Elena Narbarte, directora de comunicación del hotel e impulsora del aroma.