Una edad chapada en oro: los oligarcas ya están entre nosotros
Todo comenzó en 2008 con la elección de Obama. Causó entusiasmo en casi todas partes. En el bando republicano cundió el desánimo y la inquietud ante la deriva que podía tomar EE UU teniendo como presidente a un negro socialista. Algunos de los millonarios que financiaban al partido del elefante estaban tan alarmados que decidieron tomar cartas en el asunto y actuar. Uno de ellos, al que llamaban Pez Gordo, se puso al frente de una potencial conspiración para la cual convocó a otros colegas de colosales fortunas y a algunos viejos amigos de muy alto nivel con contactos en Washington. A las reuniones se incorporaron jueces y generales del ejército. Derivas conspiranoicas del ala más derechista del Partido Republicano. Este es el corazón de la novela La revelación (A. M. Homes, Anagrama), que en algunos casos es perturbadoramente parecida a la realidad, un recordatorio de la insidiosa red de poder que mina la democracia con sus maquinaciones para manipular a la opinión pública.