Un pueblo paralizado y dividido: el legado de la alcaldesa ultra de Ripoll

Montserrat Orriols hacía cola en una carnicería cuando una vecina le preguntó, malhumorada, si ella también era de las que querían echar a la alcaldesa. ”Le dije: ‘¿yo te pregunto cuánto papel usas para lavarte el culo?’ Y me fui”, explica en una plaza que da acceso a las callejuelas del barri vell de Ripoll (Girona), un municipio sometido a escrutinio desde hace ocho años, primero por ser la cuna de los jóvenes yihadistas que cometieron los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017, y más tarde por convertirse en el primer bastión de la ultraderecha independentista en Cataluña.
