Un piquito no es para tanto
Puede que el titular de este artículo no sea el mensaje que el juez quería dar a la sociedad con su sentencia, porque no hay que olvidar que las sentencias, todas, no solamente son para las partes, sino para toda la sociedad que, leyéndolas y valorándolas, las legitima democráticamente. Insisto, puede que ni sea ese el mensaje, y ni siquiera la idea que tuviera en la cabeza el magistrado al redactar su sentencia. Pero es la conclusión que se deduce de su resolución. Vayamos por partes.