Un informe de siete universidades cifra en un millón y medio el número de adolescentes con problemas emocionales en España
Lucía, una joven de 24 años diagnosticada con TAS (Trastorno de Ansiedad Social), vivió con angustia su adolescencia sin ser consciente de lo que le estaba pasando. Todas estas dificultades se agravaron aún más en la etapa universitaria, al verse más expuesta a un círculo social completamente nuevo, o asignaturas que la forzaban a participar y le provocaban una gran frustración. “A mí me habían dicho siempre que era una niña tímida, y yo me lo creí. Pero yo notaba cosas y me preguntaba hasta qué punto es ser tímida, pero me lo seguían diciendo y yo me lo creía”, ha explicado Lucía en Digitas, una herramienta de transferencia de contenidos de la Universidad de Jaén (UJA) para abordar la ansiedad social y otros problemas emocionales en adolescentes. Lucía vivió un dilatado periodo cargado de ansiedad, pero no fue hasta que sufrió un episodio de temblores de manos cuando entendió que no era una simple timidez y la llevó a pedir ayuda.