Un entrenador del Madrid recogiendo a un jugador del Barça en el aeropuerto

Mar 3, 2025 - 00:00
Un entrenador del Madrid recogiendo a un jugador del Barça en el aeropuerto

En la primavera de 1988, dos años después de perder la final de la Copa de Europa, el Barcelona resolvió no renovar a Bernd Schuster, una de sus estrellas. La relación empezó a estropearse cuando Schuster se fue al hotel tras ser sustituido en aquella final europea sin esperar a saber cómo acababa el partido (el Barça no había ganado nunca la Copa de Europa). Schuster salió del estadio, el Sánchez Pizjuán, y vestido con el chándal del Barcelona se subió a un taxi; el taxista, sin dar crédito, exclamó: “Pero Schuster, ¿no estás jugando?”. “No, me han sustituido”. Dos años y muchos avatares en el Barcelona después, incluido un año sin jugar, una llamada despertó su curiosidad. Era Leo Beenhakker, entrenador del Real Madrid. Le preguntó cuál era su situación en el Barcelona y le añadió que el Madrid estaría encantado de contar con él. Acordaron una reunión en casa de Ramón Mendoza, entonces presidente blanco. Lo cuenta todo al detalle Schuster a Javier Ares en Amor a primera vista (Editorial Córner), sus memorias.

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