Ucrania, la sombra de la guerra
Siempre conviene desconfiar de los paralelismos históricos, sobre todo de las comparaciones con la Segunda Guerra Mundial: casi siempre se han utilizado mal. No obstante, en la mano tendida de Trump a Putin resuenan ecos aterradores de la traición a Checoslovaquia en 1938. Sin haber empezado todavía las negociaciones, Trump ya ha renegado implícitamente de la cláusula del Tratado de la OTAN que garantiza el cumplimiento de cualquier acuerdo alcanzado y ha aceptado que Ucrania pierda el territorio anterior a 2015 sin obtener ninguna concesión a cambio. Si en esto consiste su arte de la negociación, es un ejemplo de enorme desequilibrio, por no decir algo peor.