‘Streaming’, un potencial aún por explotar
Más de 400 concursantes, 170.000 espectadores en streaming, un incremento de ventas del 125% y una enorme repercusión publicitaria. En estos términos, se puede decir que el evento en directo organizado por KFC y Netflix en la Caja Mágica de Madrid el pasado 19 de diciembre para promocionar el estreno de la segunda temporada de El juego del calamar fue un éxito. Presentado por el streamer Ibai Llanos, el espectáculo recreaba el popular juego de la serie coreana con 12 pruebas y un premio para el ganador de 27.000 euros, además de la degustación del menú de la cadena de comida creado para esta campaña. Un tipo de publicidad inmersiva que no es nueva, pero que sí será más recurrente en las grandes plataformas de contenido en streaming.
¿Un formato disruptivo?
Un equipo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha llevado a cabo una investigación para conocer la integración de la publicidad en plataformas como Netflix, Disney+, Prime y Max. Como explica una de las investigadoras, Erika Fernández, de momento no hay nada disruptivo en estos formatos. “La publicidad se asemeja bastante a la de la televisión tradicional, mismos tipos de anuncios y anunciantes, y segmentados por audiencias”. La principal diferencia es la duración de los contenidos comerciales, con dos bloques de dos o tres anuncios en el caso de las plataformas. Sin embargo, “no se está teniendo en cuenta la narrativa del contenido, lo que hace que se interrumpa el visionado de manera abrupta”. En cuanto al uso de la inteligencia artificial, la investigación de UNIR concluye que “todavía no se está explotando su enorme potencial”.