Sheinbaum está más fuerte de lo que parece, aunque no se ayude

Las críticas a Claudia Sheinbaum han arreciado en las últimas semanas. Por las marchas de la CNTE y de las madres buscadoras, porque no estuvo en la inauguración del Mundial, por la manera en que afronta o deja de afrontar las presiones de Estados Unidos, porque la economía no crece. Los comentaristas más críticos han comenzado a decretar el fracaso del liderazgo de Claudia Sheinbaum; aseguran que está rebasada, y que la multiplicidad de frentes abiertos la ha colocado contra la pared, reducida a parar el golpe del día. Mención aparte merecería la última declaración de Trump, que asegura que los cárteles dominan a México y que Claudia es una gran mujer pero está débil y tiene miedo. Una afirmación zafia de cara a los intereses electorales, por no hablar de su evidente naturaleza misógina. Los cárteles son una enfermedad, pero no dominan a México y de Sheinbaum se podrá decir muchas cosas menos que tenga miedo, considerando que su Gobierno ha aprendido y extraditado capos a diestra y siniestra, como no lo había hecho ningún gobernante.