Rasputín, el monje curandero que fascinó a los zares y abrió la puerta al fin del imperio ruso
“Era un hombre único — comentó sobre Rasputín una famosa escritora rusa—. Sin igual, como un personaje de novela: vivió una vida de leyenda, tuvo una muerte de leyenda y su recuerdo está envuelto en la leyenda”. Nadiezhda Lojvítskaya, más conocida por su seudónimo Teffi, gozó de la rara distinción de ser leída y apreciada tanto por el zar Nicolás II como por Vladímir Ilich Lenin. Curiosamente, aunque también fue una de las muchas mujeres a las que Rasputín intentó seducir, con Teffi Rasputín se encontró desde luego con la horma de su zapato.