Rafa Jódar, baja en Queen’s por un dolor abdominal
¿Quién se hubiera imaginado a estas alturas de la película a Novak Djokovic ondeando la bandera a cuadros en la meta de Montmeló? ¿Y a Carlos Alcaraz contoneándose en La Casita de Bad Bunny? ¿Serena Williams compitiendo (oficialmente) en 2026, a sus 44 años y como doblista, tras cuatro de retiro? ¿Y qué demonios hace Jannik Sinner peloteando sobre pista dura en vez de hierba, en Montecarlo en lugar de hacerlo sobre suelo alemán o británico, como mandan los cánones? Así nace esta última gira de hierba, siempre particular, de por sí sorprendente y todavía más en medio de esta atmósfera extraña que envuelve el circuito desde que los protagonistas desembarcasen hace menos de un mes en la tierra batida de Roland Garros.