“¿Quién se come en Barbate una serpiente?“ La morena: el pescado intimidante con carne gelatinosa que se prepara en el sur
La morena es un pez rocoso que pareciera un cruce entre una serpiente y una anguila. Los marineros la tienen por agresiva. A su imagen tampoco ayuda esa doble fila de pequeños y afiliados dientes y esos ojillos redondos que le dan aspecto de estar siempre sopesando entre darte un buen bocado o juzgarte con su mirada. Si pese a todo este desaliento, sigue queriendo saberlo: sí, en Canarias y zonas de Andalucía como Cádiz se consume desde tiempos inmemoriales. Era un pescado barato de descarte, perfecto para freír en casas humildes y tascas. Hasta que todas esas aparentes pegas de la morena —su carne gelatinosa, su piel moteada y hasta su importante cantidad de espinas— se han convertido en potencialidades dignas de convertirla en una nueva invitada de la alta cocina.