¿Qué salvaría del fuego si su casa arde? Ellos cinco se llevaron desde una cabra a sus ‘cassettes’

El fuego no es paciente. Las llamas no esperan, no se contienen, no aguantan a que nada ni nadie se aparte de su paso. El condado de Los Ángeles vive desde la semana pasada los peores incendios de su historia a causa de distintos focos, especialmente dos, Palisades, al noroeste, cerca de las playas de Malibú; y el del noreste, Eaton, que han quemado 16.000 hectáreas y han arrasado con casas y con las vidas de quienes habitaban en ellas. Más de 80.000 personas siguen fuera de sus hogares tras ocho días de emergencia. Algunos se fueron con lo puesto. Otros tuvieron más tiempo, quizá algunos instantes, para pensar y elegir qué sacar de sus hogares ese objeto que, si se hubiera perdido, habría causado remordimiento.



