Pura paja

El Gobierno es generoso. Quien no lo crea, solo espere el paso del tiempo. En la medida en que se vayan calentando las brasas electorales, irán brotando subsidios y ayuda por doquier. Quien recela de la actividad empresarial y comercial no tendrá miramientos para ir dejando el rastro de billetes por los caminos y rutas del país. El asistencialismo progresista es así: generoso con el dinero ajeno.