¿Por qué tenemos que remover el café con un palito?

¡Los llaman agitadores! Con diez centímetros de largo por dos milímetros de ancho, son de madera natural, ergonómicos, compostables y seguros, y están aquí para mandar las cucharillas de acero inoxidable a la papelera de la historia. Con ellos, la experiencia de disolver azúcar en el café cambia radicalmente. Ahora, gracias a su incapacidad para ofrecer resistencia alguna contra cualquier masa de líquido, uno puede experimentar en carne propia la aventura de hurgar con un palito la charca de agua inerte que duerme en el fondo de un pozo abandonado.