Pintura en las manos y en la mente
Tan difícil es encasillar la pintura como alcanzar la unidad espiritual del mundo. Nació como un medio bastardo y ha pervivido hasta hoy mudable, untuosamente ambigua, hecha con métodos humanos por los mejores mortales, que exhibieron con igual gratuidad ruindades y vanidades pero que nunca se preguntaron a sí mismos cómo crearon sus obras, dejadas a cargo del azar o con la exactitud de una ecuación.