“¿Otra vez a la teta?” y otras frases que no se deberían decir a una madre que da el pecho
La segunda vez que Elena escuchó a la amiga de su madre preguntarle si “todavía tenía leche”, después de varios meses dándole el pecho a su hija, respondió: “No, claro, ahora me sale whisky”. La broma no fue suficiente para que la pregunta se repita con su segundo hijo, a quien lleva dando el pecho 18 meses. “Ahora le digo que tengo ron con cola”. Esta abogada de 37 años es una de la decena de madres interrogadas para este artículo, que comparten con resignación algunas de las preguntas y frases que personas de su entorno les lanzaron durante el tiempo que dieron el pecho, ya fuera cinco meses o dos años, fruto de un desconocimiento generalizado sobre la lactancia y de la falta de acompañamiento médico.
La importancia de la tribu
Gabriel Ruiz Soler es pediatra y profesor asociado de Pediatría Universidad CEU de Valencia, y también acompaña a las madres en la lactancia e introducción de alimentos sólidos. “Se necesita la información adecuada y el apoyo de toda la tribu. El sistema sanitario, el entorno familiar y social, todos, deben estar involucrados en apoyar a la madre que da el pecho, porque muchas veces no es fácil”, asegura.
Aunque cada vez hay más especialistas en lactancia, no todo el mundo recurre a consultas y a menudo en los propios hospitales las madres reciben mensajes contradictorios. “Por desgracia, lo que no suelen tener las madres que amamantan es apoyo e información adecuados, no tiene nada que ver con su producción de leche”, lamenta Inma Mellado, presidenta de la Asociación Española de Consultoras Certificadas en Lactancia Materna. En su carrera ha constatado que los profesionales sanitarios reciben muy poca formación de lactancia. “En los hospitales, a veces, hay uno o dos profesionales formados en lactancia, pero el resto no, y hay una falta de coherencia increíble en los mensajes que recibe la nueva madre”. Un problema que, en su opinión, debería resolverse en las facultades: “La falta de formación es la base del problema y de ahí viene la falta de confianza en la lactancia que existe en general”.
Además, Mellado recuerda que si una madre no puede recibir ayuda en su centro de salud por falta de especialistas o en una consulta privada, los grupos de apoyo de madres son gratuitos y algunos, como la Liga de la Leche, proporcionan información, apoyo y estímulo, principalmente a través de ayuda personal y hacen reuniones en línea. “Muchas veces estos grupos son el puntal de la lactancia. No olvidemos que la ayuda de madre a madre es lo que ha sacado la lactancia adelante durante toda nuestra historia”, defiende. Grupos que resuenan en muchas mujeres, que se apoyan sobre todo en otras madres de su generación, como le ocurrió a Lorena: “Como me decía mi matrona, hay que hacer tribu. Yo no sabía de qué hablaba, pero ahora la entiendo”.