No digas sordomudo
Muchos años después de acabado el juicio sobre el beso de Rubiales a Hermoso, frente al vídeo donde se ve la comparecencia de una persona sorda y de una intérprete de lengua de signos, habremos de llevarnos las manos a la cabeza por lo mal que se gestionó en la sala todo lo que tenía que ver con la discapacidad. Porque hemos pasado por alto declaraciones inaceptables, solo justificadas por el desconocimiento de los operadores jurídicos en lo que se refiere a la accesibilidad.