Nada nuevo, Sinner campeón en Roma: el tornado pelirrojo completa el pleno en los Masters 1000
De poco sirve el esfuerzo de Casper Ruud, esos tres cuartos de hora en los que el noruego brinda un magnífico tenis y tutea al número uno. Porque al final, como casi siempre, acaba rompiéndose la cuerda. Impone Jannik Sinner un ritmo tan superlativo y obliga a tal ejercicio de continuidad en cada partido, que nadie logra seguirle el paso, por lo que en Roma se reescribe este domingo la historia. Fotograma de sobra conocido: el pelirrojo alza los brazos vencedor (doble 6-4, en 1h 45m) y con su habitual discreción, lo festeja. Más y más, nunca se cansará; con él no hay peligro de empacho. Suma y sigue el de San Cándido, monumento al control: él, el último dictador.