Morante y Talavante conquistan a los alicantinos

Desde el primer capotazo se le vio a gusto a Morante con el toro que levantó el telón de la tarde: buen recibo, un precioso quite por chicuelinas, con la rúbrica de la vistosa revolera. El toro, un castaño de seria estampa, hizo una brava y larga pelea en el caballo y a la muleta llegó muy manejable. Pero la faena del sevillano tuvo altos y bajos, sin cuajar ninguna tanda, estuvo salpicada de buenos muletazos en redondo sobre la derecha, pero no hubo acople con la izquierda. Por este pitón, no terminó de cogerle el aire al buen toro. La estocada, algo trasera, pero de efectos rápidos, dio paso a la concesión de un trofeo que supo a regalo de cortesía. El toro fue arrastrado en medio de una ovación. La vuelta al ruedo, a paso de procesión, se hizo eterna.
Domecq / Morante, Talavante, Ortega
Toros de Santiago Domecq, de impecable presentación y de notable juego, aunque alguno con las fuerzas justas; destacaron el quinto y el sexto.
Morante de la Puebla:: estocada trasera (oreja); pinchazo y estocada perdiendo la muleta (oreja).
Alejandro Talavante: pinchazo -aviso- y descabello (saludos); estocada atravesada -aviso- y descabello (dos orejas).
Juan Ortega: pinchazo y estocada (saludos); pinchazo y estocada (oreja).
Talavante salió a hombros por la puerta grande; Morante, que también se lo había ganado, abandonó la plaza con discreción por la puerta de cuadrillas.
Plaza de Alicante. 23 de junio. Quinta de Feria. Tres cuartos largos de entrada (9.523 espectadores, según la empresa). Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del matador de toros alicantino Manolo Carrillo, fallecido esta misma madrugada.