Merlín y la buena familia mexicana
La mascota oficial del Mundial es un jaguar, pero el que llegó hasta el Palacio Nacional ha sido el pato Merlín. Por algo, México es uno de los países más protocolarios del mundo donde las normas se rompen todo el rato. Sentar a tremendo felino en una silla detrás de la presidenta era un poco más aparatoso y, sobre todo, mucho menos efectivo políticamente. El jaguar podrá tener la llave del inframundo y encarnar el poder majestuoso de los k’uhul ajaw, los sagrados monarcas mayas; pero Merlín es blanco e inofensivo como la barba del mago de Disney y admirable como el tercer hijo de una madre soltera.