Más allá de Santa Marta: la transición que se construye después de la conferencia

La primera Conferencia más allá de los combustibles fósiles fue una confluencia. Una confluencia de países, de saberes, de urgencias, de voces que históricamente no habían compartido la misma mesa. Sesenta naciones, más de 1.500 personas, comunidades indígenas junto a ministros, jóvenes pescadores artesanales sentados al lado de expertos en arquitectura financiera. Eso, en sí mismo, ya es un resultado. Pero también fue algo más: un ensayo de una forma distinta de hacer multilateralismo.