Málaga no consigue salir de la emergencia por la sequía

Hace justo un año Málaga tenía tanta escasez de agua que la única posibilidad a corto plazo era traerla en barcos. La capital y la comarca de la Axarquía apenas tenían reservas para unos meses y una quincena de municipios sufrían cortes diarios. Las administraciones negociaban con las navieras y preparaban las instalaciones portuarias para el abastecimiento marítimo, que se veía como la única posibilidad con garantías. Hoy parece un mal sueño. Las lluvias primero en Semana Santa y después este otoño por partida doble han permitido una recuperación de los embalses que, aunque leve, permite mirar el futuro con cierto optimismo. No demasiado. “El cambio climático está mostrando la situación de escasez de este recurso y hay que ahorrar, gestionar y ser muy prudentes: no sabemos cuándo volverá a llover”, advierte Ramiro Angulo, Secretario General de Aguas de la Junta de Andalucía.