Louzán: el Mundial, los árbitros y lo demás
Una vez liberado de su condena por prevaricación, lavada en el Jordán del Supremo, Louzán puede presidir la Federación sin condicionantes. Hasta ahora le había visto débil, poco líder, en sus principales apariciones: en la Supercopa ante el micrófono de Mónica Marchante sobre el caso Olmo; en el discurso final allí, esquivando el sofoco de las esposas y novias de los jugadores del Mallorca; en la nota de respuesta a la del Madrid, en la que ni siquiera osó citar al ofensor.