Los secretos de la cerveza perfecta: temperatura y tiempo
Aunque no seas fan del postre, seguro que te suena el famoso coulant de chocolate, también llamado volcán de chocolate. Su exterior esponjoso y horneado, junto a su interior líquido, crea una experiencia que va más allá de lo visual: es una combinación de texturas y sabores que elevan el disfrute al máximo. ¿Y qué tiene que ver el coulant con la cerveza? Más de lo que imaginas. Igual que maridarlo con una kriek —una cerveza belga con cerezas— o con una sabrosa Imperial Stout puede ser una gran idea, el servicio de ambos debe cumplir ciertas reglas para que se disfruten como merecen. En ambos casos, todo gira en torno a dos aspectos clave: el tiempo y la temperatura.
Pasos para servir una cerveza correctamente
- Enjuaga la copa limpia con agua fría para enfriar levemente y para eliminar restos de grasa o polvo, ayudando así a la formación de espuma.
- Inclina el vaso a 45 grados mientras sirves la cerveza por un lateral.
- Endereza el vaso a mitad del servicio para formar una capa de espuma en la parte superior.
- Si es una cerveza de trigo o una que indique en la etiqueta que contiene sedimentos importantes para su perfil, agita suavemente la botella antes de servir para integrar los posos. En el caso de otras cervezas, especialmente muchas artesanas, aunque puedan tener poso al fondo, estos no están pensados para servirse, ya que podrían alterar el sabor y aroma originales diseñados por el cervecero. Siempre es una cuestión de revisar las recomendaciones del estilo y del productor.