Los refugiados llegan cada vez con mayor deterioro físico y mental
Hombres solos y familias vulnerables, con grave deterioro físico y mental. Traen heridas y amputaciones por la quilla y las aspas de las barcas, patologías por haber tenido que beber agua salada del mar y enfermedades. Así es el perfil que ha dibujado Mónica López, directora general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), en la presentación del informe anual de la organización, en la que se ha alertado de los peligros que entraña el nuevo Pacto Europeo para la Migración y el Asilo y se ha pedido al Gobierno de España que no incorpore algunas de las medidas que permite, pero no obliga, dicho texto. López ha recordado que las “políticas hostiles” que se viven por todo el mundo contra los inmigrantes retienen en sus países a personas en gran riesgo.