Los demócratas exhiben sus diferencias en la tibia respuesta al discurso del republicano
La respuesta de los demócratas al discurso de Donald Trump al Congreso permitía augurar un considerable grado de indignación, desde una salva de abucheos al abandono en tropel del hemiciclo durante la alocución del republicano —lo hizo un pequeño grupo, con la palabra resiste escrita en el dorso de sus camisetas negras—, pero ni siquiera en eso lograron ponerse de acuerdo. Circunspectos, más silenciosos de lo que cabía esperar ante un Trump desafiante, los demócratas han mostrado este martes que el segundo mandato del republicano no tiene casi oposición. Elissa Slotkin, senadora demócrata por Míchigan, le ha dado la réplica como presunta figura emergente de un partido en desbandada desde la derrota de su candidata, Kamala Harris, en noviembre. Pero la indefinición del liderazgo azul ha permeado también la capacidad de reacción a pie de escaño: un leve abucheo, algunos eslóganes y pancartas, caras serias y pasos perdidos, los del grupo de desertores. Incluso hubo una baja, el representante Al Green, de Texas, que fue expulsado en los primeros minutos por plantar cara al orador bastón en ristre. A medida que avanzaba la sesión, interminable por los repetidos aplausos de los republicanos, un goteo de demócratas, incluidos Bernie Sanders o Ilhan Omar, abandonó la sala en señal de disconformidad.