Los conservadores del CGPJ ensayan la estrategia del desgaste ante los próximos nombramientos en el Supremo
El bloque conservador del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha dejado en punto muerto las negociaciones para designar un magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS), desplegando así una estrategia de desgaste que les ha resultado exitosa en no pocas ocasiones. El ala progresista, por su parte, se prepara para aguantar un pulso que podría durar hasta otoño, con la mira puesta en esa sala clave del alto tribunal pero también en otras prioridades, según fuentes del órgano de gobierno de los jueces consultadas por EL PAÍS.