Los aranceles, una solución ilusoria para el déficit comercial
La nueva administración Trump ha reavivado con fuerza el debate sobre los aranceles como instrumento de política comercial. El presidente ha anunciado su intención de imponer gravámenes del 25% a las importaciones de la Unión Europea, mientras continúa amenazando a otros países con medidas similares. Aunque estas declaraciones puedan responder a diversas estrategias, en el fondo late una convicción según se ha derivado de algunas de sus intervenciones: tratar a los países que generan parte del déficit exterior estadounidense como culpables del mismo. Según esta lógica, el incremento arancelario tendría como objetivo reducir el déficit comercial y revitalizar la industria nacional.