Lo que no leerás en los comentarios de ‘Sidosa’
“Mereces la silla eléctrica”. No hace mucho, mientras volvía a casa en un bus abarrotado, vi a una mujer teclear este comentario junto a tres emojis de fueguitos, como si enciendese tres proféticas hogueras. Me sorprendió la rapidez con la que dictó sentencia. Vio un vídeo poco trascendental sobre una persona famosa, tecleó sin pensar, como en un acto reflejo; guardó su móvil en su gabardina y me sonrío de forma dulce pidiéndome espacio para salir en la próxima parada. Si no hubiese visto lo que escribía aquella melena envidiable, habría pensado que estaba ante una viajera educada pese al agobio de verse en el 33 un miércoles a las dos de la tarde. Me equivocaba. Así que esto no iba de foreros amenazando al personal en pijama desde habitaciones con olor a calcetín acartonado. La gasolina del peor odio de internet también circula perfumada en buses a plena luz del día.