Libres como los pájaros
He hecho una copia ampliada de esta fotografía, en la que aparecen seis señores, entre los que han logrado incrustarse milagrosamente dos señoras, y la he puesto en la pared principal del salón de mi casa, donde en otros hogares cuelgan La última cena. Los amigos que vienen a comer la observan atónitos conteniendo la risa, como si las personas retratadas no pertenecieran a su mundo o nosotros al de ellos, un mundo al que pertenecemos todos, incluido usted, hipócrita lector, mi semejante, mi hermano.