Las niñas de América Latina lograron que la ONU reconozca su derecho a ser niñas y no madres
Casi seis años de espera valieron la pena. Recientemente el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas emitió condenas históricas en contra de Ecuador y Nicaragua por las violaciones a los derechos humanos de tres niñas sobrevivientes de violencia sexual que fueron forzadas a ser madres. Esta es una victoria global para la lucha feminista por la autonomía reproductiva, especialmente para las niñas que han sobrevivido a la violencia sexual y es un poderoso ejemplo de cómo los movimientos progresistas en América Latina y el Sur Global están enfrentando las estructuras de misoginia arraigadas y alertando a todos los países de que el derecho internacional protege los derechos reproductivos como derechos humanos.