Las lectoras de EL PAÍS Escaparate compran estos parches de Grace&Stella como churros: los pruebo para comprobar si merecen tanta obsesión

*Este artículo no ha sido pagado por ninguna marca. Nuestros periodistas recomiendan de forma rigurosa e independiente productos y servicios que puedes adquirir en Internet. Cada vez que compras a través de algunos enlaces añadidos al texto, EL PAÍS recibe una comisión.
Hace un tiempo escuché a Carmen Lomana comentar en un conocido programa de radio que “la belleza hay que descansarla”, un consejo que la socialité había heredado de su abuela. Y qué razón tiene: no hay nada que levante más la mirada que unas horas de sueño reparador. Sin embargo, por desgracia, esto no siempre es posible y a veces la presión de la rutina diaria nos priva de esos momentos de reposo tan necesarios. Pero a problemas, soluciones y, por suerte, existen pequeños aliados, como los parches de ojos, capaces de aportar luminosidad y frescura incluso en los días más agotadores.







