Las chabolas se multiplican en el antiguo circuito de Fórmula 1 de Valencia
El circuito por donde corrían los coches más rápidos de la Fórmula 1 es hoy un puzle formado por retazos de asfalto, escombros, basura, maleza y chabolas, muchas chabolas. La amplia explanada, junto al Puerto de Valencia, se convirtió en un asentamiento chabolista, pocos años después de que el Gran Premio, concebido para lanzar la imagen de la ciudad en el mundo, concluyera en 2012, tras cuatro pruebas consecutivas. Ahora, el número de chabolas se ha multiplicado.