La Vella Flor, la sofisticada tienda de muebles del heredero de una vaquería que apostó por su pasión en un pueblo de montaña
Martí Angrill se sintió diferente desde bien pequeño. Poco tenía que ver con aquellos chavales de pueblo de montaña que eran sus compañeros en Oliana (Solsonès), en el corazón de Cataluña. Pero ser el heredero de una ganadería marca, y en su primera juventud aceptó el destino familiar con resignación. Después de unos años trabajando en la vaquería, decidió dar un tumbo a su vida y apostar por su verdadera pasión: la decoración. Primero rehabilitó dos masías para convertirlas en alojamiento de turismo rural, después abrió un hotel de lujo llamado La Vella Farga y hace poco más de un mes inauguró una tienda de decoración en Solsona, La Vella Flor, convertida en el sofisticado almacén de su pasión, el interiorismo.