La redención silenciada: Erik Menendez y la justicia mediática
El hombre frente a mí tiene una voz suave. No es lo que esperarías. Su energía, su humor inteligente, su clara lucidez contrastan con la imagen que la televisión ha construido de él durante décadas. Pero en sus ojos encuentras algo más profundo: la mirada de un superviviente. Es una mirada que conocemos bien quienes trabajamos con poblaciones vulnerables. Esa paradójica mezcla de dolor y esperanza que solo pueden poseer quienes han sobrevivido al infierno y han elegido no convertirse en demonios.