La paradoja financiera de 2026

Tres meses después del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la economía global se mueve entre dos escenarios posibles. Si la tensión no termina alterando de forma duradera los fundamentos económicos, podrá interpretarse como un shock externo al mercado bursátil: un episodio severo, pero transitorio, tras el cual los mercados tienden a recuperar el terreno perdido. Si, por el contrario, el conflicto se enquista, el riesgo ya no será solo financiero, sino macroeconómico: menor crecimiento, inflación persistente y una política monetaria obligada a actuar con menos margen.